“Las zonas de miseria o de hambre que existen en nuestro globo hubieran podido ser fertilizadas en breve tiempo, si las gigantescas inversiones de armamentos que sirven a la guerra y a la destrucción, hubieran sido cambiadas en inversiones para el alimento que sirvan a la vida”. (S.S. Juan Pablo II, ‘Redemptor hominis’, 16).
Trabajamos para garantizar la disponibilidad suficiente y estable de alimentos, así como la calidad y el consumo permanente de los mismos, por parte de las personas a las que beneficiamos. Nuestro propósito es velar por una adecuada nutrición que les permita desarrollar todo su potencial intelectual, y llevar una vida saludable y activa.















